Sensación de roadster. La emoción ha vuelto.


Legendaria tradición de automóviles deportivos: la nueva generación del SL.

El rostro único trae a la memoria los mejores recuerdos. SL: pocas iniciales son capaces de provocar tanta euforia. La legendaria tradición de los deportivos se traslada a nuestros días de forma dinámica con la más avanzada tecnología del tren de rodaje: el nuevo SL.

Una nueva página en su historia

Reinterpreta la tradición en clave moderna. Desarrollar las innovaciones de manera sistemática. El SL es la expresión de la fuerza que inspiró a sus creadores: la pasión.

El techo retráctil combina lo mejor de dos mundos. La construcción ligera de magnesio y fibra plástica contribuye a rebajar la altura del centro de gravedad del vehículo y acentúa el carácter deportivo del nuevo SL.

Para concebir ideas pioneras como el LED Intelligent Light System, o visionarias como Mercedes-Benz Intelligent Drive. Y para optimizar hasta el más pequeño detalle, como el nuevo estor cubreequipajes parcial automático. Todo para incrementar la seguridad y el confort.

Legendaria tradición de automóviles deportivos: la nueva generación del SL.

Desde el año 2012, la sexta generación del SL sigue cosechando éxitos. Mercedes-Benz hace realidad por primera vez en una gran serie una carrocería bruta fabricada íntegramente en aluminio. Junto con muchas otras mejoras inteligentes en los detalles para reducir el peso, el nuevo modelo ahorra hasta 140 kilogramos en comparación con su antecesor.

La historia de éxitos del SL comienza en 1952. Ese año, Mercedes-Benz desarrolla el bólido de competición 300 SL, que cosecha triunfos por todo el mundo. En 1954 comienza la producción de la versión de serie, que pasa a la historia por sus puertas en «alas de gaviota». En el mismo año se presenta el pequeño roadster 190 SL.

La concepción de una capota de manejo fácil y resistente a la intemperie resulta tan exitosa que se decide incorporarla en el 300 SL. En 1963, Mercedes-Benz presenta en Ginebra el modelo sucesor, el 230 SL de la serie W113. Muy pronto, este vehículo se gana el sobrenombre de «pagoda» por la forma característica del techo. Después del pagoda siguen otros modelos: el 250 SL (1966) y el 280 SL (1968).

Por fin ha vuelto el asombro: la fascinación de SL.

La deportividad refinada es el núcleo del posicionamiento del roadster de culto. El diseño atlético y singular va acompañado de una posición de vanguardia en el campo de la seguridad y la tecnología. Con pasión por la perfección en los detalles.

Por ejemplo, faros dinámicos LED High Performance, con una distribución ideal de la luz en cada situación de conducción y atmosférica, o el estor cubreequipajes parcial automático para un manejo confortable del techo retráctil con un solo botón.

La leyenda muestra su verdadero rostro

Cuando se cierra el techo retráctil, el nuevo SL se convierte en un deportivo. Los dos resaltes longitudinales sobre el capó son testimonio de la fuerza que se esconde bajo él.

El cambio automático 9G-TRONIC acopla las marchas con rapidez y sin interrupción de la fuerza de tracción. El tren de rodaje control activo de la suspensión ABC ofrece, en función del programa elegido, una agilidad fascinante, un elevado dinamismo en curvas o una conducción relajada a velocidad de crucero.